lunes, 4 de abril de 2016

1944 fue un año que marca la culminación de una primera gran época dentro de la creación de Luz Fabila , paradójicamente y sin saberlo toma un retiro voluntario en el verano de ese año para dedicarlo a la pintura de campo y decide instalarse en Colima
una carpeta , colores , acuarelas y un caballete , sobrero en mano pasa a la narrativa de diferentes ambientes de campo, toda una colección de obras dedicadas a Colima . gracias a los testimonios de las cartas recibidas por Emilio Rosenblueth y posteriormente devueltas a Luz Fabila conocemos los términos temporales de este viaje que sin duda marcara un antes y despues en la obra de Fabila, mas un que a su regreso Luz solo pasara un ultimo y corto periodo junto a Emilio que aparecerá muerto apenas en enero de 1945.

Este apunte en estampa es muestra de la simplicidad de síntesis de la obra ejecutada en esa época.

Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú Y de Teresa




Luz Fabila
En 1920 se convertiría en una de las pocas mujeres privilegiadas que pudieron asistir a una escuela preparatoria pública; para el caso de Fabila se trató de la Escuela Nacional Preparatoria. Decía la pintora: “Me presentaba todos los días en la preparatoria a veces de rebozo y otras con pantalón de mezclilla (de ferrocarrilero) me peinaba de trenzas”. Es en este periodo cuando conoce a Diego Rivera (1886-1957), a Guadalupe Marín (1895-1983), a Frida Kahlo (1907-1954) y a Adelina Zendejas (1906-1993). En 1924, debido a las rebeliones contra el presidente Obregón, todos ellos siguieron distintos caminos. Con María Izquierdo coincidió años después en las comidas del Pen Club.